NCAA Tournament 2013: Final Four

Tras varios días de espera, el Georgia Dome de Atlanta se vestía de gala para acoger dos de los encuentros deportivos más importantes de todo Estados Unidos. Una Final Four que tenía de todo: números uno que han resistido las embestidas en sus duros cuadros regionales, sorpresas en forma de cinderella que a base de trabajo y garra han recibido su recompensa en forma de Final Four, conjuntos históricos de grandes conferencias que no han faltado a su cita con esta final a cuatro y equipos con algunos de los mejores jugadores de esta temporada, donde se les evaluará su posible salto a la NBA.

WICHITA STATE 68-72 LOUISVILLE

Los Shockers salían a por todas, no eran los favoritos pero no tenían nada que perder. Enfrente, unos Cardinals que con más corazón que cabeza han alcanzado una Final Four por segunda temporada consecutiva con la intención de no caer esta vez a las puertas de la gran final. Wichita State golpeó primero con un primer parcial de 8-0 en los primeros cuatro minutos, con Cleanthony Early (24 puntos, 10 rebotes) y Ron Baker al mando de las operaciones. Russ Smith (21) conseguía la primera canasta para los de Kentucky un minuto más tarde, y con ayuda de Luke Hancock (20) y Montrezl Harrell lograrían neutralizar esta ventaja inicial de los Shockers. Con el encuentro igualado a 13 se empezó a ver los nervios y la indecisión en ambos conjuntos, muchos errores claros en ataque, pérdidas de balón por doquier y segundas oportunidades no finalizadas. Cleanthony Early y Russ Smith comandaban ofensivamente a sus equipos frente a las buenas defensas planteadas por Rick Pitino y Greg Marshall, y la igualdad mostrada sobre la pista se transformó en un 26-25 favorable a los Shockers al descanso.

Foto: NCAA
La segunda parte comenzó como la primera, con Wichita State mucho más acertada de cara al aro y con los Cardinals muy incómodos sobre la pista. Peyton Siva desaparecido al mando de las operaciones, y teniendo mucho trabajo defensivo con el buen partido de Ron Baker (11 puntos, 8 rebotes). Early seguía haciendo mucho daño a los Cardinals, y Wichita State se asomaba por encima de los diez puntos por primera vez en el encuentro (43-32), pero los de Kentucky volverían a apoyarse en un acertado Russ Smith y en la inesperada aparición del reserva Tim Henderson, quien con dos triples consecutivos volvía a meter a Louisville en el choque. Los nervios empezaban a aflorar de nuevo en Wichita State, y Louisville reaccionaba a base de tiros libres y de la aparición de un Chane Behanan que apenas había participado ofensivamente. Con apenas minuto y medio para el final volvería a aparecer un acertado Luke Hancock para poner a Louisville cinco puntos arriba (62-67), aunque Cleanthony Early de nuevo lo neutralizaría y ponía a los suyos a solo dos puntos (66-68). Finalmente, el buen hacer de los Cards en los tiros libres de manos de Russ Smith y el propio Hancock y una pérdida de balón vital de Ron Baker a escasos 6 segundos para el final dejaba el encuentro favorable para la victoria final de Louisville (68-72), que regresaba a una final de la NCAA tras 27 años de espera. Rick Pitino tiene la oportunidad, además, de proclamarse campeón universitario con dos equipos distintos, algo que nadie en la historia ha conseguido hasta la fecha.

SYRACUSE 56-61 MICHIGAN

Quizás la eliminatoria más igualada de los dos encuentros, con unos Orange que regresaban a una Final Four tras su título conseguido en 2003 a base de mucho trabajo e intensidad defensiva y unos Wolverines que no lograban tal hazaña desde la aparición de los míticos Fab Five, y con un Trey Burke muy motivado tras cosechar la mayoría de premios individuales de temporada regular.

Los de Ann Arbor comenzaron algo más enchufados en ataque, con siete puntos casi consecutivos y metiendo balones adentro hace Glenn Robinson III (10 puntos, 6 rebotes) y Mitch McGary (10 puntos, 12 rebotes, 6 asistencias) al ver que el tiro exterior fallaba en los primeros ataques. Los Orange no se amilanaron, y de manos de C.J. Fair (22 puntos, 6 rebotes) lograrían otros siete puntos que igualaría el choque tras cinco minutos jugados. Los Wolverines seguían cargando el juego por dentro, tanto con McGary como con Jon Horford debido a su desacierto en el triple pese a la zona de Syracuse, algo que sí que conseguían el propio Fair y Trevor Cooney para volver a ponerse por delante en el marcador en el ecuador de la primera parte (17-15). Los freshmen Caris LeVert y Spike Albrecht aparecían entonces para los Wolverines para enchufar cuatro triples que daban una ventaja de siete puntos a los de John Beilein, y Glenn Robinson III y un triple de Trey Burke acabaron con una primera parte favorable a Michigan (25-36), dejando muy tocados a los Orange en los últimos minutos de esta primera parte.

Un par de canastas de C.J. Fair y un 2+1 de Rakeem Christmas daba alas a Syracuse tras el descanso, reduciendo las distancias hasta el 32-39, pero la gran dirección de juego de Trey Burke -ante su mal partido ofensivo- permitían a Robinson y McGary poner las distancias de nuevo por encima de la decena de puntos. De nuevo un C.J. Fair muy solo en labores ofensivas intentaba reducir las distancias, logrando poner a los suyos a cuatro puntos casi a mitad de esta segunda parte (41-45), y el desacierto de ambos equipos de cara a canasta durante muchos minutos le permitía a Syracuse seguir en el partido a lo poco que los tiros les empezasen a entrar. En el último minuto de encuentro aparecían Brandon Triche (11 puntos, 8 asistencias) y James Southerland para darle relevo ofensivo a Fair, acercando a los Orange a un punto con cuarenta segundos para el final, con un triple del propio Southerland (56-57). Pero hasta ahí llegó la producción ofensiva de los neoyorkinos en el encuentro, ya que Michigan finalmente cerraba el encuentro desde el tiro libre in extremis para el 56-61 final.

Mañana lunes la gran final de la NCAA entre Michigan y Louisville.

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