Cinco momentos que nos dejó la NCAA en 2012

Como viene siendo habitual por estas fechas, es época no solo de nuevos propósitos sino también de hacer recapitulación de todo lo que nos ha dejado el baloncesto universitario en este 2012. Que dicho sea de paso, no ha sido poco.

Es complicado e injusto generalizar, como siempre. Me dejo canastas imposibles, jugadas estratosféricas, grandes jugadores y partidos resueltos de manera inverosímil, pero si tuviera que recoger cuales han sido para mí los cinco momentos que han marcado este año 2012 en la NCAA escogería los siguientes:

Honorable Mention. El adiós de Rick Majerus

Mención especial merece la marcha de uno de los entrenadores más carismáticos y queridos de las canchas de baloncesto en estos últimos quince años. Rick Majerus nos dejaba este pasado uno de diciembre después de una dura lucha contra sus enfermedades de corazón, poniendo en vilo a toda la comunidad universitaria norteamericana hasta el momento de su fallecimiento. Ya esta temporada había decidido dejar su cargo como entrenador de St. Louis en manos de uno de sus asistentes, Jim Crews, de manera interina, permaneciendo así un año de descanso para dedicarlo exclusivamente a estar con los suyos. Más adelante, en cuanto se conoció la gravedad de su situación, se confirmó que Majerus no regresaría a entrenar a los Billikens, poniendo así punto y final a una trayectoria en los banquillos de más de 40 años.

5. El año de Anthony Davis

Hacía muchos años que en la NCAA no se veía a un jugador tan dominante a nivel universitario durante una misma temporada, probablemente desde los últimos años como universitarios de Blake Griffin y J.J. Redick. El de Chicago no tardó en demostrar que la competición universitaria se le quedaba pequeña. Venía con la vitola de ser el número uno de su promoción y ya había demostrado en el Jordan Brand Classic y en el McDonald's All-American Game de lo que era capaz. Y no defraudó. El resultado final: 14.2 puntos, 10.4 rebotes y 4.7 tapones por encuentro de media para llevar a Kentucky Wildcats al título nacional, nombrado de forma unánime como National Player of the Year en todas sus candidaturas (Naismith Award, Wooden Award, Robertson Trophy, por la Associated Press...), nombrado Defensive Player of the Year, Freshman of the Year, Most Outstanding Player, presencia en todos los quintetos All-American de la temporada... y como era de esperar, acabó siendo elegido número uno en el draft del pasado mes de junio. No contento con ello, este verano recibió la llamada de la selección nacional norteamericana para disputar los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde se alzó también con la medalla de oro. Pocos jugadores en la historia de la NCAA tienen un palmarés como el de Davis en un único año.

4. Norfolk State, protagonistas nacionales por un día

No importa que seas uno de los grandes favoritos para el título, que hayas hecho la mejor temporada de la historia de tu universidad o que dispongas de uno de los bloques de jugadores más compactos a nivel nacional, si en el NCAA Tournament te despistas un momento... se acaba pagando muy caro. La universidad de Missouri experimentó la crueldad del torneo final después de haber sido derrotados a las primeras de cambio por una desconocida universidad de Norfolk State, que precisamente disputaba su primer March Madness de toda su historia, y donde su victoria protagonizó uno de los mayores upsets del NCAA Tournament que se recuerdan en años. Kyle O'Quinn se ganó su billete a la NBA con este gran partido, y cuya temporada hasta ese momento había pasado casi desapercibida. Aquellos Tigers de Marcus Denmon, Kim English, Michael Dixon, Ricardo Ratliffe, los hermanos Pressey y compañía recordarán este encuentro toda su vida.

3. Jack Taylor, el hombre de los 138 puntos

El pasado mes de noviembre el base Jack Taylor, perteneciente a la universidad de Grinell, de la NCAA Division III, pulverizó el récord de anotación individual de la NCAA por un jugador en un partido oficial, después de que su equipo batiese a la universidad de Faith Baptist Bible por 179-104, tras conseguir él solo anotar 138 puntos. Estos 138 puntos los logró con una escalofriante carta de lanzamientos de 27/71 en tiros de tres puntos y de 52/108 en tiros de campo, todo ello en 36 minutos de juego, y donde llevaba ya 58 en el descanso. Este récord neutralizaba así el obtenido por Bevo Francis en 1954, cuando obtuvo 113 puntos en un mismo partido.

2. Jim Calhoun deja los banquillos por problemas de salud

Antes de la marcha de Rick Majerus pudimos asistir también a la retirada de otro de los grandes entrenadores de baloncesto que nos ha dejado la NCAA en estos últimos 20 años, el metódico entrenador de la universidad de Connecticut Jim Calhoun. Desde la llegada del ex de Northeastern a los banquillos de Storrs, el cambio generado en la estructura interna del programa fue poco a poco mejorando, llegando a colocar al equipo estos últimos diez años entre los mejores y más fructíferos programas a nivel nacional. Deja tras de sí tres campeonatos nacionales (1999, 2004 y 2011), un campeonato del NIT en su segunda temporada al frente del equipo (1988), siete títulos de la Big East Conference y el hecho de haber formado a grandes jugadores NBA de la talla de Reggie Lewis, Ray Allen, Richard Hamilton, Ben Gordon, Rudy Gay, Caron Butler, Emeka Okafor o Kemba Walker. Sin embargo, sus problemas de salud le han impedido continuar con su grandiosa trayectoria en los banquillos universitarios, donde ha superado un cáncer de próstata, un tumor a consecuencia del cáncer y actualmente se recupera de una estenosis espinal en su espalda que le han obligado este verano a dejar definitivamente el equipo.

1. John Calipari ya tiene su campeonato

Siguiendo con el repertorio de entrenadores de este pequeño ranking finalizo con la obtención, tras varios años de espera, del campeonato nacional por la universidad de Kentucky, y en especial con el primer campeonato en sus vitrinas para un John Calipari que tras tres años en Lexington al final cumplió su promesa de traer el título a la universidad. Indistintamente lo que pensemos de los métodos que el de Pennsylvania usa para confeccionar sus plantillas cada temporada, hay que reconocer su trabajo durante cada verano por hacer de Kentucky la histórica universidad que era y que cuyas credenciales había perdido en estos últimos años. La unión de jugadores de anteriores camadas (Terrence Jones, Doron Lamb y Darius Miller) con la de la generación pasada (Marquis Teague, Anthony Davis y Michael Kidd-Gilchrist) trajo consigo uno de los bloques más portentosos y de mayor talento de estos últimos años en la NCAA, algo que se tradujo en una temporada casi perfecta de 38 victorias por solo 2 derrotas. Sólo Indiana, con un triple sobre la bocina de Christian Watford, y Vanderbilt en la final del SEC Tournament fueron los únicos equipos capaces de doblegarles.

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