25 años de la línea de tres puntos

Esta temporada la NCAA está de celebración dado que se cumplen 25 años de la implantación oficial de la línea de tres puntos en la competición universitaria, curiosamente siete años después de que se implantara en la NBA y casi veinte desde que se colocase en la histórica ABA.

El precursor de dicha implantación en el mundo universitario fue Ed Steitz, ex-entrenador jefe y director de operaciones deportivas de la universidad privada de Springfield College, en el estado de Massachusetts, universidad que se ha hecho famosa a nivel mundial puesto que fue el punto de partida de este maravilloso deporte, dado que allí mismo el señor James Naismith comenzaría a impartir hace más de un siglo el primer reglamento del baloncesto.

Steitz no sólamente ha sido un reputado director académico, sino que además ha formado parte de manera importante y activa de las operaciones internas de la propia NCAA desde 1956 hasta 1990, año de su fallecimiento, ejerciendo los puestos de secretario y editor. Además, en 1974 fue el fundador y el presidente de lo que hoy en dia conocemos como la USA Basketball.

"Podría llegar el día en el que hubiese que añadir otra nueva oportunidad al juego, y tal vez tendría un valor de 3 puntos. Un tiro libre es un punto, una canasta normal es de 2. ¿Por qué no incluir una de tres?"

Además de promover este pequeño cambio en el reglamento, Steitz dedicó gran parte de su vida como comisionado de la NCAA a refinar, moldear e intentar lograr la eficiencia de este nuevo tiro en la competición universitaria. Entre otros aspectos, mediante un estudio llevado acabo por él mismo consideraron retrasar la línea inicial de 17' 9'' pies, argumentando que "todo equipo debería de realizar al menos un 36% de sus tiros más allá de este nuevo arco. Cualquier cosa que no fuese así sería feo y desagradable para el baloncesto, y no haría más que dañar la integridad de este deporte. La distancia de esta línea era crítica para no perjudicar el equilibrio entre la defensa y el ataque".

El paso del tiempo le daba poco a poco la razón al bueno de Steitz. Con la implantación de la nueva línea en la cancha los jugadores exteriores, los ahora guards, adquirían una nueva dimensión y disponían de un mayor protagonismo en los partidos, dominados hasta entonces por los centímetros y la corpulencia física de los jugadores interiores y por el contínuo juego en el poste bajo.

No sólo las posibilidades en el juego ofensivo se incrementarían sustancialmente con esta nueva incorporación. El hecho de poder sumar una mayor cantidad de puntos desde tan larga distancia propiciaría nuevos esquemas defensivos y una mayor variedad táctica por parte de cada equipo.


La temporada 1986-1987 inició con ilusión adoptando este nuevo cambio en el reglamento que hacía mucha más vistosa la competición, aunque inicialmente no fue visto con buenos ojos por algunos entrenadores. Otros sin embargo, empezaron a basar su juego aprovechando esta desconocida arma hasta entonces en la competición, como los Los Runnin' Rebels de la universidad de UNLV, dirigidos por el mítico Jerry Tarkanian, o los descarados Friars de la universidad de Providence de un jovencísimo Rick Pitino, quienes llegaron a la mismísima Final Four de ese año, lo que le valió al propio Pitino un puesto de entrenador jefe en los New York Knicks para la temporada siguiente.

Este tiro de tres puntos resultó clave en la mismísima final del campeonato, donde Steve Alford -estrella de los Indiana Hoosiers y actualmente entrenador jefe de la universidad de New Mexico- fue vital para el equipo de Bobby Knight ante los Syracuse Orange tras anotar 7 triples de 10 intentos.

Desde entonces, la historia del baloncesto universitario ha tenido cientos de anécdotas y partidos ganados en el último momento o que resultaron claves para un título gracias a un triple. También grandes especialistas desde esta distancia han salido desde la competición universitaria rumbo a la NBA o a Europa gracias a ese papel de tirador que se ha ido consagrando en los equipos hasta el día de hoy.

Muñecas prodigiosas que ya apuntaban desde muy pequeños como Steve Kerr (Arizona), Mark Price (Georgia Tech), Tony Bennett (Wisconsin-Green Bay), Curtis Staples (Virginia), Dennis Scott (Georgia Tech), Glen Rice (Michigan), Allan Houston (Tennessee), etc... o mucho más recientes como las de Kyle Korver (Creighton), J.J. Redick (Duke), Chris Lofton (Tennessee), Gerry McNamara (Syracuse), Mario Chalmers (Kansas), Stephen Curry (Davidson) o Jimmer Fredette (BYU). Todos ellos jugadores que han marcado una época por unas u otras razones y que han tenido mayor o menor suerte en la NBA, pero sin duda sus actuaciones a nivel universitario han quedado grabadas en las retinas de muchos aficionados, y a quien sin el triple no hubiesen podido demostrar ni la décima parte de lo que son o han sido en su día.

El triple, un acierto a larga distancia.

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