Habemus final: Michigan State - North Carolina

North Carolina 83 - Villanova 69

Agencia EFE

No hubo sorpresa, se cumplieron los pronósticos y los históricos Tar Heels de Carolina del Norte ganaron por paliza de 83-69 a los Wildcats de Villanova para disputar el título nacional de la Final Four del baloncesto universitario de la NCAA, a los Spartans de Michigan State.

El dominio y la superioridad de los Tar Heels fue permanente y sólo al comienzo de la segunda parte lograron ponerse a cinco tantos con un parcial de 50-45. Pero surgió la figura del alero Danny Green con dos triples consecutivos y una canasta de dos puntos que volvió a poner las cosas en su sitio.

El base Ty Lawson con 22 puntos y el escolta Wayne Ellington aportó 20 más para liderar el ataque de los Tar Heels, que jugaron en algunos momentos mejor baloncesto que muchos equipos de la NBA.

Tyler Hansbrough, que llegará a la NBA la próxima temporada aportó un doble-doble de 18 puntos con 11 rebotes para ayudar a los Tar Heels a volver a la lucha por el título nacional después que la pasada temporada cayeron eliminados en las semifinales ante los Jayhawks de Kansas.

Hansbrough se convirtió en el sexto máximo encestador de todos los tiempos en el torneo de la NCAA con 307 puntos.

El duelo, el próximo lunes, entre los Tar Heels y los Spartans le servirá a los segundos para la revancha de la derrota humillante que sufrieron el pasado diciembre cuando ambos equipos se enfrentaron también en el mismo escenario del Ford Field, de Detroit, y paliza de 98-63.

"No me acordaba de eso"
, comentó Roy Williams, el entrenador de los Tar Heels. "Sabemos que nosotros jugamos muy bien, muy bien esa noche".

Williams, que llega a su segundo partido por el título de la Final Four en seis años, reconoció que el enfrentamiento del lunes será muy diferente.

El entrenador de Carolina del Norte, que buscará su quinto título nacional, el primero desde la temporada del 2005, reconoció que esta vez nadie dentro del equipo se confió y aprendieron la lección de la eliminación del año pasado.

"Ya vivimos la experiencia ante los Jayhawks y entendimos que para ganar el partido teníamos que seguir presionando y haciendo bien las cosas en ataque y defensa durante todo el partido"
, valoró Williams.

Los Tar Heels, que ganaron el partido número 101 en el torneo de la NCAA, la mejor marca de todos los tiempos, disputarán el noveno por el título nacional en los que tiene marca de 4-4, en los ocho anteriores.

Por su parte, los Wildcats esta vez no pudieron hacer historia como en 1985 cuando contra todos los pronósticos ganaron el título nacional. Esta vez, su rival no le dio opción para tuviese la más mínima posibilidad y más después de ver como sus jugadores claves en el ataque no tenían la mejor noche para acertar sólo 5 de 27 intentos y un 32,9 por ciento de efectividad en los tiros de campo.

Su figura, el base Scottie Reynolds, lideró el ataque con 17 puntos, pero acertó sólo 6 de 18 tiros de campo, incluidos 3 de 11 triples, y 2-3 desde la línea de personal, para repartir cinco asistencias.

Otro jugador clave para los Wildcats, el alero Dante Cunningham se quedó con un doble-doble de 12 puntos (5 de 13 tiros de campo) y 12 rebotes, pero nunca pudo ganarle el duelo individual a Hansbrough, el hombre alto clave de los Tar Heels.

Una vez más, la escuela del legendario ex entrenador Dean Smith estuvo presente en el juego de los Tar Heels, con los fundamentos del baloncesto aplicados al más puro estilo del maestro, que representó Williams.

"No hay nada que objetar, ellos fueron mucho mejor que nosotros y eso quedó demostrado en el resultado final"
, comentó Jay Wright. "Hemos llegado mucho más lejos de lo que pensábamos y me siento muy orgullo de todos los jugadores por el espíritu de lucha y disposición que siempre tuvieron de cara al triunfo".

Esta vez, el espíritu combativo de los Wildcats hasta el último segundo, no fue suficiente para superar a un rival que aportó mejor clase, más técnica, más fundamentos y sobre todo a jugadores con auténtico nivel de profesionales de la NBA, donde estarán en los próximos meses.


Michigan State 82 - Connecticut 73

En el otro encuentro, la historia se repitió de nuevo, con los Spartans de Michigan State superando a un cabeza de serie número uno después de ganar por 82-73 a los Huskies de Connecticut.

Como se esperaba, el factor campo fue decisivo y los Spartans aprovecharon el apoyo masivo de los más de 72.000 espectadores que llenaron el Ford Field de Detroit, para conseguir la victoria y llegar por primera vez a la Final Four desde la temporada de 2000, cuando ganaron su segundo título nacional.

"Este triunfo significa mucho, mucho para una ciudad que en los dos últimos años no ha recibido más que malas noticias con la crisis económica"
, declaró el legendario Magic Johnson, ex jugador de los Spartans con los que la universidad ganó el primer título nacional en 1979, al derrotar al equipo de Indiana State, con Larry Bird.

Johnson, que estuvo sentado varias filas detrás del banquillo de los Spartans, dijo que se había dado el triunfo en el mejor momento, con el entrenador adecuado y con el equipo más fuerte.

"Todo ha sido una gran fiesta que ahora hay que completar cuando se dispute la gran final"
, destacó Johnson. "Es increíble ver cómo han reaccionado dos de los tres tercios de los 72.456 espectadores que estaban en el campo y vestían de verde".

Johnson será el lunes el encargado de presentar el balón del partido para la Gran final junto con Bird, su gran rival en el campo desde que eran universitarios, pero siempre grandes amigos.

Esta vez la gran estrella de los Spartans (31-6) fue el alero Rayman Morgan que destacó en el ataque de su equipo con 18 puntos, nueve rebotes, cinco balones recuperados y una asistencia, después de que en sus últimos partidos no estuvo bien.

Mientras que el escolta Luca lideró el ataque con 21 puntos y el reserva Korie Lucious llegó a los 11 para que los Spartans, bajo la dirección del entrenador Tom Izzo y con sus hombres bajos, le ganase la batalla a los altos de los Huskies, encabezados por el pívot junior Hasheen Thabeet, que logró 17 puntos.

El alero Stanley Robinson aportó un doble-doble de 15 puntos y 13 rebotes para los Huskies, que se fueron al descanso con un parcial perdedor de 38-36.

"Tengo a una cantidad de jóvenes que ahora están llorando"
, declaró Jim Calhoun, entrenador de los Huskies (31-5). "Pero han hecho una gran temporada. No ha sido fácil estar centrado con todo lo que nos ha sucedido en las últimas semanas y además hay que darle crédito a los Spartans y a Tom Izzo".

Calhoun reconoció que había anticipado que Morgan podría recuperar su mejor toque de muñeca y convertirse en un jugador decisivo y eso fue lo que sucedió.

"Lamentablemente me convertí en un profeta demasiado bueno porque acerté de lleno que nos iba a hacer mucho daño"
, señaló Calhoun.

La derrota fue la primera para los Huskies y Calhoun en las tres participaciones que han tenido en la Final Four después de haber ganado los títulos nacionales en 1999 y 2004. Pero esta vez, la estrategia de Izzo fue perfecta, le ganó siempre la partida a Calhoun, especialmente en la defensa zonal fuera de la pintura, donde el equipo de Connecticut perdió el partido y el factor reserva iba a ser todavía más decisivo.

Encabezados por el escolta Lucious, los reservas de los Spartans aportaron 33 puntos por tan sólo siete de los Huskies, que sólo generaron ocho asistencias por 18 del equipo ganador.

Además en los triples, los Spartans definieron con 6 de 19 por 2 de 6 de los Huskies, que tampoco pudieron controlar el ritmo del partido que fue siempre del equipo de Michigan State.

Como se esperaba, los Huskies dominaron la pintura, pero la clave estuvo en los tiros desde el perímetro. "Ha sido algo increíble", declaró Izzo. "Realizamos un gran partido aquí, pero todavía está por llegar lo mejor".

Izzo también le ganó la partida a Calhoun en el juego de transición y en la posesión del balón con sólo 11 pérdidas por 16 de los Huskies. "Como sucedió ante Louisville, la buena defensa, control del balón, asegurar la transición y establecer el ritmo del partido nos abrieron las puertas de la victoria", explicó Izzo.

El entrenador de los Spartans reconoció que el resurgir ofensivo de Morgan y Lucious, que en los tres partidos anteriores se habían combinado para 10 puntos, ayudó también muchísimo al triunfo. "Ha sido un partido memorable que nunca voy a olvidar", admitió Izzo. "Excepto que ahora tenemos que conseguir el triunfo en otro más".

Pero mientras tanto en las calles de Detroit hay alegría y entusiasmo por el triunfo conseguido y esperan que el próximo lunes la celebración sea completa y como nuevos campeones nacionales del baloncesto universitario estadounidense.

1 comentarios:

Gran crónica, sí señor. Para mí una sorpresa la clasificación para la final de Michigan State, a pesar del ambiente a favor.

Imagino que para la final cuentan con más experiencia los Tar Heels, pero visto lo visto...

Saludos

5 de abril de 2009, 16:33 comment-delete