La NBA se frota las manos ante la llegada del nuevo Karl Malone

Artículo escrito por J.R. Sanchís sobre la pretemporada de Blake Griffin.

Un portentoso Blake Griffin ensombrece las números de Durant y Beasley en el college

El ala pívot de los Sooners promedia 26 puntos, casi 20 rebotes y 2.8 recuperaciones. Griffin ha explotado en su segundo año y arroja unos números que superan con creces los conseguidos por Durant o Beasley en su único año universitario.

El inicio de la liga universitaria 07-08 prometía una de las mejores temporadas de la historia. Y no sólo por la presencia de grandes formaciones como Kansas, a la postre ganadora, North Carolina, Memphis o UCLA. La temporada pasada acogería a un ramillete de novatos liderados por Kevin Love, nombrado mejor jugador de high school en la 06-07. Sin embargo las miradas iban a centrarse en los Derrick Rose, OJ Mayo o Michael Beasley. Otros jugadores pertenecientes a la misma camada causaron una gran impresión como Jerry Bayless, Eric Gordon, Anthony Randolph o el personaje que nos ocupa, Blake Griffin.

El gran dominador estadístico fue Michael Beasley. Ya había avisado en el McDonald’s All American, evento que reúne a los mejores jugadores de high school. La “bestia” de Kansas State inicio el campeonato como un torrente desbordado. 32 puntos, 24 rebotes y 4 tapones contra Sacramento State; 30 puntos y 14 rebotes ante la potente Pittsbourgh, y 28 puntos, 22 rebotes y 1 tapón contra Western Illinois. Tres victorias y una escalofriante carta de presentación que tendría fiel reflejo en sus números finales: 26.2 puntos por partido, 12.4 rebotes (líder del campeonato), 1.6 tapones y un 38% en tiros de tres. Buen dato este último para un devorador de la zona que también sabía utilizar muy bien un más que correcto tiro desde 5-6 metros.
Beasley igualaba al referente de la temporada anterior, Kevin Durant. El alero de los Thunders promedió 25.8 puntos, 11 rebotes, 1.9 tapones, 1.9 recuperaciones y un 40 % en el triple con los Texas Longhorns.

Blake Griffin no tuvo una explosión tan descollante. Sus números fueron más que correctos: 14.7 puntos, 9 rebotes, 1 robo y 0.8 puntos. Sin embargo su juego no acaparó tantos flashes aunque no tardaron en aventurarle una progresión para su año sophomore, cuando se quitara la presión de jugar al lado de tantos novatos de explosión rápida.

Beasley y Griffin se enfrentaron ya que Kansas St y Oklahoma están enmarcadas en la Big 12. Su primer face to face acabó en tablas aunque la victoria fue para los Wildcats de KSt (84-82). Beasley sumó 32 puntos, 11 rebotes y 8 pérdidas. Griffin realizó uno de sus mejores encuentros con 27 puntos, 14 capturas y 4 balones perdidos. Anteriormente, ambos compartieron equipo en el McDonald’s, donde Beasley fue el MVP, y Griffin se adjudicó el dunk contest, derrotando al propio MB y Austin Freeman.

Se veían las caras por primera vez en un partido de los de verdad dos hombres llamados a marcar una época en la NBA. Beasley, un alero de 2.06 poderosísimo con un buen lanzamiento exterior al que los expertos han comparado con Carmelo Anthony. Griffin, un power forward de 2.08, considerado el nuevo Karl Malone, poderoso como pocos dentro de la zona donde exhibe una contundencia al estilo de Darryl Dawkins, aunque sin destrozar ningún tablero, que se sepa. Los únicos peros que genera son la debilidad en su tiro de media distancia circunstancia que comparte con los primeros años de Karl Malone, aunque éste supo fabricarse un buen tiro de 5-6 metros con el devenir de los años. Durante muchos años el que fuera gran alero de los Jazz ha tenido muchos clones -se me pasa por la cabeza el justito Randy White formado al igual que Malone en Louisiana Tech- que hicieron aguas. Griffin no es baladí.

El tarro de las esencias se ha destapado en esta temporada. No se equivocaban quienes le auguraban un gran año como sophomore. Sus números son de escándalo. Los Sooners han jugado cuatro partidos, con cuatro victorias y cuatro exhibiciones de Griffin. El AP promedia 26 puntos, 19.8 rebotes, 2.8 asistencias y 2.8 recuperaciones, siendo su punto flaco los tapones (0.8 pp). Su debut ante el débil Gardner Webb fue totalmente anti natura, con 35 puntos, 21 rebotes, 5 asistencias y 3 robos. Este inicio no sólo está a la altura de los protagonizados por Durant y Beasley en años anteriores sino que les supera, sobre todo porque es integrante de un Top 20. Blake, además, disfruta de la presencia de su hermano Taylor -que finaliza su periplo universitario en esta temporada-convirtiéndose en su mejor guía.

Nadie duda de que esta será su última temporada en los Sooners. La liga universitaria ya se le queda pequeña y el número 1 del draft del 2009 le espera. En la pasada lotería un Derrick Rose genial en el Torneo de la NCAA adelantó a Beasley y se coló como número uno. Es poco probable que uno de los candidatos a serlo en el 2009, Ricky Rubio, lo haga. Tiene contrato hasta el 2011 y la clausula de 6 millones lo convierten en un vaticinio con poca substancia.

Falta comprobar si el traje le vendrá grande de inicio. Todo apunta a que no. No sólo está preparado para el “Gran Circo” sino que puede ofrecer buenos números desde el comienzo. Beasley ha encontrado acomodo en el quinteto titular de los Heat, al amparo de Shawn Marion, promediando casi 15 puntos, 5.8 rebotes y 0.6 tapones. Los números de Karl Malone en su año rookie están ahí: 14.9 puntos, 8.9 rebotes, 2.9 asistencias,1.3 recuperaciones y 0.5 rebotes. Las comparaciones, sin embargo, ya han empezado y de momento gana Blake. Thunder, Wizards, Kings, Grizzlies, Bobcats…empiezan a frotarse las manos.

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